Boí Taull Resort - Foto: Boí Taull Resort
El Valle de Boí conserva la esencia de los pueblos, de las tradiciones y de la cultura milenaria. Prueba de esto es el valioso conjunto cultural que acoge en sus tierras, las nueve iglesias románicas del siglo XII, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y creadas gracias a la voluntad de los condes de Urgell que querían instaurar en el valle un lugar místico donde los frailes se pudiesen recoger y meditar. El Valle de Boí también representa una de las entradas naturales al Parque Nacional de Aigüestortes, magnífico espacio protegido donde se puede admirar flora y fauna autóctonas.
Es en este magnífico Valle donde se estableció a principios de los años ‘90 la estación de esquí de Boí Taüll Resort que, gracias a su cota mínima (2.020m), a su cota máxima (2.751m) y a su gran pendiente, garantiza una excelente calidad de nieve. Un año después de su creación se inauguró el complejo hotelero de Boí Taüll Resort a 8 km de las pistas. Posteriormente, se fueron incorporando al Resort los otros establecimientos entre ellos el Apartahotel Augusta de cuatro estrellas que acoge un magnífico y exclusivo spa de 1.200m2. Tras una jornada de esquí se puede optar por alguno de los tratamientos que han preparado para nuestra recuperacion: desde un masaje deportivo hasta un circuito de wellness pasando, como no podía ser de otra manera, por la inmersión en las piscinas donde la diferencia entre el frío y el calor logrará tonificar nuestros musculos.
En Boí Taüll Resort, los esquiadores se sentirán integrados en un entorno tranquilo y familiar, además de poder realizar las actividades propias de la montaña, tales como paseos con raquetas, alpinismo invernal o esquí de travesía.
Fuente
Salud y Tiempo Libre, Turismo Saludable
www.saludytiempolibre.com